lunes, 6 de mayo de 2019

COMO HACER TU HOJA DE VIDA Y NO MORIR EN EL INTENTO


Uno de los principales retos a los que nos enfrentamos al iniciar nuestra vida adulta es a la necesidad de conseguir recursos económicos para nuestro propio mantenimiento o para darnos los gustos que papá y mamá ya no quieren darnos. En pocas palabras, ¡es hora de EMPEZAR A TRABAJAR!!!

Cuando estamos decididos a empezar nuestra inmersión en ese mundo hasta ahora desconocido como es el mundo laboral, nos llegamos a sentir nerviosos, tímidos y muchas veces hasta incómodos. Esas sensaciones ya son bien conocidas, recuerden cuando dieron su primer beso, por ejemplo, les temblaba todo el cuerpo y hasta les sudaban las manos; bueno algo similar sucede cuando asistimos a las entrevistas de trabajo pues nadie va con la mentalidad de perder y no quedarse con el empleo. Para evitar que esas sensaciones no se tornen tan incómodas es importante prepararnos de la mejor manera para llegar a dar la mejor de las impresiones y todo lo arrancamos con nuestro Curriculum Vitae o en castellano, la HOJA DE VIDA.

Este corto documento tiene por objetivo dar al futuro empleador la idea de quien eres tú, por lo tanto, debe ser un documento equilibrado, donde se muestre de manera muy breve lo que has estudiado, lo que has hecho y aquello de lo que eres capaz para imprimir ese plus a la empresa que te va a contratar. El éxito depende de saber mostrar tus habilidades.

La hoja de vida es un documento muy sencillo de construir para lo cual, nosotros te daremos unos pequeños tips con los cuales te aseguramos alcanzarás el primer escalón para llegar al objetivo deseado “conseguir empleo”.

Iniciar es muy fácil, solo debes colocar tu nombre y los datos mediante los cuales tu futuro empleador se puede contactar contigo. En este apartado no es necesario colocar información personal, no coloques tu número de documento para evitar ser víctima de fraude; es verdad que estás buscando empleo, pero debes mantener tu propia seguridad también. Si decides colocar foto a tu hoja de vida, procura colocar una que previamente tomaste en un estudio fotográfico con prendas formales, en un solo fondo y en formato tipo documento (3x4); evita a toda costa la fotografía que te tomaron en los 15 años de tu primita o en el matrimonio de tu hermano mayor donde crees que te ves tan bien, eso le resta seriedad a tu hoja de vida.

FULANITO PEREZ CASAS
CRA 12 # 50 – 37 BLQ 12 APTO 502
TEL. 555 6677 CEL. 311 2224433
EMAIL. notengocorreo@outlook.com

Luego de haber colocado tus datos de contacto, viene a mi parecer la parte más difícil de redactar en la hoja de vida, el perfil. Me pregunto yo, ¿a qué mente brillante se le ocurrió poner en semejante embrollo a una persona que está pensando en conseguir empleo para pagar las cuentas?

Pues, aunque parezca difícil de creer, esta es la parte fundamental de la hoja de vida y donde tienes que sacar tus dotes de escritos, pues en estas cortas líneas vas a dar una descripción de quien eres tú, que sabes hacer y cuáles son tus habilidades. En este apartado procura mantener un sano equilibrio para no dar la imagen de que no sabes a ciencia cierta quien eres y mucho menos busques la manera de resaltarte todas las bondades que puedes llegar a tener. Nuevamente, el equilibrio es fundamental; como dirían las abuelas, ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre.

Para lograr construir de manera adecuada el perfil sin que llegues a presentar síntomas de accidente cerebral, debes comprender como se estructura. El perfil está constituido única y exclusivamente por LOS TRES SABERES. El primer saber, es el SABER SABER, en palabras castizas allí escribirás cual fue el último título obtenido (bachiller, técnico, tecnólogo, profesional, especialista, magister, PhD); el segundo saber hace referencia al SABER HACER donde simplemente escribirás aquellos campos en los que has tenido experiencia laboral (con experiencia en….); por último el más importante de todos, el SABER SER que no es más que la descripción de tus competencias o habilidades en el campo laboral que pueden dar a la empresa ese plus que le hace falta para mejorar su productividad.

Teniendo ya el perfil y sintiéndote orgulloso de haberlo escrito en menos de una semana, el resto es carpintería. En estructura deberás registrar tu experiencia laboral reportando los últimos 4 empleos, en ellos colocarás el nombre de la empresa que te contrató, el cargo que ocupaste, el tiempo que estuviste en el cargo y luego una pequeña descripción de las funciones que tenías resaltando los logros y distinciones que obtuviste mientras ocupaste el cargo.

Santo cielo, yo no tengo experiencia laboral, ¿ahora qué será de mí?, no pierdas el juicio, todo tiene solución. Si aún no cuentas con experiencia laboral, aquí puedes colocar todas aquellas actividades extra que realizaste mientras estudiabas, por ejemplo, monitorias, semilleros de formación o investigación, trabajos de grado, etc.

Para finalizar tu hoja de vida, debes reportar los estudios formales realizados (otorgan título) y aparte los estudios no formales (cursos, talleres, seminarios, diplomados). Siempre colocaras en el caso de los estudios formales el título obtenido, la institución que te otorga el título y el año de graduación; en el caso de los estudios no formales coloca el nombre del curso, taller, diplomado, seminario, el tiempo de duración (en horas), la institución donde lo realizaste, el mes y año de terminación.

Muchos te dirán que es necesario colocar los nombres y números de tus referencias laborales, personales y familiares, yo te digo, piensa en el planeta, no coloques información que no vaya a ser utilizada en una primera revisión. La persona que te vaya a contratar te hará saber oportunamente si necesita comunicarse con alguno de tus anteriores empleadores o si quiere hablar con alguien que solo dirá palabras dulces de ti (nadie va a decir que eres mala paga así le debas dinero hasta al vigilante del barrio).

Por último y en el centro de la hoja coloca nuevamente tu nombre y en el renglón siguiente puedes colocar la leyenda “certificaciones y referencias a solicitud”.

Con eso ya estás listo para empezar a enviar tus hojas de vida. Recuerda que, si las envías por medio electrónico, debes hacerlo en un formato que sea de fácil apertura para quien lo recibe pero que no sea editable, lo recomendable es hacerlo en formato PDF.