jueves, 13 de noviembre de 2025

EL PERDÓN: UN VIAJE HACIA LA LIBERACIÓN Y LA PAZ INTERIOR



El perdón es un concepto profundamente humano, complejo y multifacético que ha sido abordado desde diversas perspectivas. A través de estas reflexiones, se evidencia que el perdón no es un acto único ni lineal, sino un proceso íntimo y transformador que varía según las experiencias, contextos y emociones de cada individuo. Es, en esencia, una decisión que implica valentía, resiliencia y, sobre todo, un profundo trabajo interno.

Una herramienta de reconciliación social

Desde una mirada colectiva, el perdón se presenta como una herramienta para sanar heridas, tanto individuales como sociales. No implica olvidar, sino recordar para aprender y crecer. Es un acto que trasciende lo personal y se convierte en un puente hacia la reconciliación, permitiendo restaurar lazos rotos y fomentar la convivencia en comunidades afectadas por conflictos. En contextos donde la violencia ha dejado cicatrices profundas, el perdón adquiere un matiz político y ético, convirtiéndose en un camino hacia la paz y la reconstrucción del tejido social.

El perdón no cierra definitivamente lo sucedido, sino que abre la puerta a la transformación. Es un proceso que permite reconocer las heridas, no con la intención de borrarlas, sino como un acto de memoria que fortalece la resiliencia y fomenta la justicia. A través del perdón, se busca construir una convivencia basada en la empatía y el respeto, reconociendo que todos somos vulnerables y capaces de errar.

El mayor acto de amor propio y liberación

En el ámbito personal, el perdón se convierte en un acto de amor propio y liberación. No se trata de un regalo que se otorga a la ligera, sino de un proceso que requiere empatía, comprensión y, en muchos casos, tiempo. Perdonar no solo implica liberar al otro de la culpa, sino también liberarse a uno mismo del resentimiento. Es un ejercicio de aceptación que nos permite trascender el dolor y encontrar una paz interior que nos impulse a seguir adelante.

El perdón no siempre se dirige hacia otros; a veces, el mayor desafío es perdonarnos a nosotros mismos. Aceptar nuestros errores y aprender de ellos es un paso fundamental para sanar y crecer. Este acto de auto-compasión nos permite soltar la carga del pasado y abrirnos a nuevas posibilidades, transformando el dolor en una oportunidad para fortalecer nuestra resiliencia y nuestra capacidad de amar.

Proceso de transformación

El perdón es un viaje personal y colectivo que implica aceptación, resiliencia y transformación. No es un acto de debilidad, sino de fortaleza, pues requiere enfrentar el dolor y elegir la paz sobre el rencor. Es un proceso que no siempre es fácil ni inmediato, y cada persona lleva su propio ritmo y sus propias razones para perdonar o no. Lo importante es que esa decisión nos permita vivir en armonía con nosotros mismos y con nuestro pasado.

El perdón no es obligatorio, pero cuando se elige, tiene el poder de sanar, liberar y abrir nuevas posibilidades. Ya sea como un acto de amor propio, una herramienta de reconciliación social o un camino hacia la paz interior, el perdón nos recuerda que, a pesar del dolor, siempre hay espacio para la esperanza y la renovación. Es un acto de valentía que nos invita a construir un presente más luminoso, basado en la empatía, el respeto y la compasión.

A modo de conclusión: el perdón es un camino hacia la paz

El perdón y la paz están íntimamente ligados. Ambos son procesos que se construyen día a día, a través de pequeñas acciones que tejen armonía y bienestar en nuestras vidas. El perdón no solo nos libera del peso del rencor, sino que también nos permite reconectar con los demás y con nosotros mismos. Es un acto de vulnerabilidad que nos invita a soltar el pasado, abrazar el presente y construir un futuro lleno de posibilidades.

En última instancia, el perdón es un regalo que nos damos a nosotros mismos. Es un acto de amor, valentía y resiliencia que nos permite vivir en paz, no solo con los demás, sino también con nuestro propio corazón.

lunes, 6 de mayo de 2019

COMO HACER TU HOJA DE VIDA Y NO MORIR EN EL INTENTO


Uno de los principales retos a los que nos enfrentamos al iniciar nuestra vida adulta es a la necesidad de conseguir recursos económicos para nuestro propio mantenimiento o para darnos los gustos que papá y mamá ya no quieren darnos. En pocas palabras, ¡es hora de EMPEZAR A TRABAJAR!!!

Cuando estamos decididos a empezar nuestra inmersión en ese mundo hasta ahora desconocido como es el mundo laboral, nos llegamos a sentir nerviosos, tímidos y muchas veces hasta incómodos. Esas sensaciones ya son bien conocidas, recuerden cuando dieron su primer beso, por ejemplo, les temblaba todo el cuerpo y hasta les sudaban las manos; bueno algo similar sucede cuando asistimos a las entrevistas de trabajo pues nadie va con la mentalidad de perder y no quedarse con el empleo. Para evitar que esas sensaciones no se tornen tan incómodas es importante prepararnos de la mejor manera para llegar a dar la mejor de las impresiones y todo lo arrancamos con nuestro Curriculum Vitae o en castellano, la HOJA DE VIDA.

Este corto documento tiene por objetivo dar al futuro empleador la idea de quien eres tú, por lo tanto, debe ser un documento equilibrado, donde se muestre de manera muy breve lo que has estudiado, lo que has hecho y aquello de lo que eres capaz para imprimir ese plus a la empresa que te va a contratar. El éxito depende de saber mostrar tus habilidades.

La hoja de vida es un documento muy sencillo de construir para lo cual, nosotros te daremos unos pequeños tips con los cuales te aseguramos alcanzarás el primer escalón para llegar al objetivo deseado “conseguir empleo”.

Iniciar es muy fácil, solo debes colocar tu nombre y los datos mediante los cuales tu futuro empleador se puede contactar contigo. En este apartado no es necesario colocar información personal, no coloques tu número de documento para evitar ser víctima de fraude; es verdad que estás buscando empleo, pero debes mantener tu propia seguridad también. Si decides colocar foto a tu hoja de vida, procura colocar una que previamente tomaste en un estudio fotográfico con prendas formales, en un solo fondo y en formato tipo documento (3x4); evita a toda costa la fotografía que te tomaron en los 15 años de tu primita o en el matrimonio de tu hermano mayor donde crees que te ves tan bien, eso le resta seriedad a tu hoja de vida.

FULANITO PEREZ CASAS
CRA 12 # 50 – 37 BLQ 12 APTO 502
TEL. 555 6677 CEL. 311 2224433
EMAIL. notengocorreo@outlook.com

Luego de haber colocado tus datos de contacto, viene a mi parecer la parte más difícil de redactar en la hoja de vida, el perfil. Me pregunto yo, ¿a qué mente brillante se le ocurrió poner en semejante embrollo a una persona que está pensando en conseguir empleo para pagar las cuentas?

Pues, aunque parezca difícil de creer, esta es la parte fundamental de la hoja de vida y donde tienes que sacar tus dotes de escritos, pues en estas cortas líneas vas a dar una descripción de quien eres tú, que sabes hacer y cuáles son tus habilidades. En este apartado procura mantener un sano equilibrio para no dar la imagen de que no sabes a ciencia cierta quien eres y mucho menos busques la manera de resaltarte todas las bondades que puedes llegar a tener. Nuevamente, el equilibrio es fundamental; como dirían las abuelas, ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre.

Para lograr construir de manera adecuada el perfil sin que llegues a presentar síntomas de accidente cerebral, debes comprender como se estructura. El perfil está constituido única y exclusivamente por LOS TRES SABERES. El primer saber, es el SABER SABER, en palabras castizas allí escribirás cual fue el último título obtenido (bachiller, técnico, tecnólogo, profesional, especialista, magister, PhD); el segundo saber hace referencia al SABER HACER donde simplemente escribirás aquellos campos en los que has tenido experiencia laboral (con experiencia en….); por último el más importante de todos, el SABER SER que no es más que la descripción de tus competencias o habilidades en el campo laboral que pueden dar a la empresa ese plus que le hace falta para mejorar su productividad.

Teniendo ya el perfil y sintiéndote orgulloso de haberlo escrito en menos de una semana, el resto es carpintería. En estructura deberás registrar tu experiencia laboral reportando los últimos 4 empleos, en ellos colocarás el nombre de la empresa que te contrató, el cargo que ocupaste, el tiempo que estuviste en el cargo y luego una pequeña descripción de las funciones que tenías resaltando los logros y distinciones que obtuviste mientras ocupaste el cargo.

Santo cielo, yo no tengo experiencia laboral, ¿ahora qué será de mí?, no pierdas el juicio, todo tiene solución. Si aún no cuentas con experiencia laboral, aquí puedes colocar todas aquellas actividades extra que realizaste mientras estudiabas, por ejemplo, monitorias, semilleros de formación o investigación, trabajos de grado, etc.

Para finalizar tu hoja de vida, debes reportar los estudios formales realizados (otorgan título) y aparte los estudios no formales (cursos, talleres, seminarios, diplomados). Siempre colocaras en el caso de los estudios formales el título obtenido, la institución que te otorga el título y el año de graduación; en el caso de los estudios no formales coloca el nombre del curso, taller, diplomado, seminario, el tiempo de duración (en horas), la institución donde lo realizaste, el mes y año de terminación.

Muchos te dirán que es necesario colocar los nombres y números de tus referencias laborales, personales y familiares, yo te digo, piensa en el planeta, no coloques información que no vaya a ser utilizada en una primera revisión. La persona que te vaya a contratar te hará saber oportunamente si necesita comunicarse con alguno de tus anteriores empleadores o si quiere hablar con alguien que solo dirá palabras dulces de ti (nadie va a decir que eres mala paga así le debas dinero hasta al vigilante del barrio).

Por último y en el centro de la hoja coloca nuevamente tu nombre y en el renglón siguiente puedes colocar la leyenda “certificaciones y referencias a solicitud”.

Con eso ya estás listo para empezar a enviar tus hojas de vida. Recuerda que, si las envías por medio electrónico, debes hacerlo en un formato que sea de fácil apertura para quien lo recibe pero que no sea editable, lo recomendable es hacerlo en formato PDF.

viernes, 13 de enero de 2017

A PROPÓSITO DEL ARTÍCULO “COLOMBIA TIENE EL TERCER MEJOR SISTEMA DE SALUD DEL MUNDO”

Cuando la revista americana International Living publicó los rankings que realizan sus usuarios, ubicó a Colombia con el muy honroso tercer país con el mejor sistema de salud del mundo, desde dirigentes políticos hasta ciudadanos del común comenzaron a dar sus apreciaciones personales, por ejemplo el presidente de la república en su cuenta de twitter (@JuanManSantos) trina “Hoy Colombia tiene un mejor sistema de salud, la @WHO lo reconoce. @inlining nos ubica como el 3er país con la atención médica del mundo”. A raíz de ese trino, se viene una avalancha de respuestas donde los usuarios de esa red social se van lanza en ristre en contra del mandatario con comentarios como “Haber si entiendo… Si las EPS no pagan, o se quiebran es un buen indicador??? (@jgomez_quevedo)”, “Porque no se dan una pasadita por los servicios de urgencias para que se den cuenta de esta mentira (@dacast13med)”, “Y si somos 3ros en el mundo, a que te fuiste a EEUU? Porqué NO se hizo los chequeos en una EPS colombiana? (@KarlosKontrol)”, entre otros un poco más subidos de tono.

Aunque parezca un chiste y de los malos, el artículo tiene mucha razón.

El sistema de salud colombiano es un conjunto de elementos que se encuentran interrelacionados y que interactúan entre si para lograr un objetivo, en este caso mantener un nivel de salud adecuado en la sociedad colombiana y de todo aquel que solicite los servicios de salud. Este sistema está muy bien articulado, donde la colaboración entre aportantes y subsidiados es la cualidad fundamental para el mantenimiento del mismo.

Para hacerlo un poco más gráfico entró a explicarles:

El sistema se nutre de los aportes que la clase trabajadora y toda persona que tenga capacidad de pago debe hacer al sistema. Cómo yo soy afortunado de tener un empleo, entonces debo hacer parte de este grupo, haciendo un aporte del 12% de mi salario para el sistema, si soy empleado, yo aporto el 4% y mi empleador el 8% restante, si soy independiente yo mismo hago la totalidad del aporte (12%).

Pero esta no es la única forma de ingreso de recursos al sistema, las rifas, juegos de azar, loterías también deben rendir un tributo al sistema.

Esto hace que el sistema por si mismo pueda subsidiar a ese pequeño grupo poblacional que definitivamente no puede acceder a los servicios de salud mediante un pago.

Pero si esto es así, ¿por qué el sistema está tan satanizado en nuestro país?

La respuesta es muy sencilla. Los actores del sistema nos hemos encargado entre todos de perratear (perdón por la expresión) el nivel de recursos que pueda obtener el sistema.

¿Cómo puede ser posible que el sistema este quebrado si recibe recursos de más del 90% de la población en capacidad de trabajar?

Si yo como empleado me gano $10.000.000 y me dicen que debo aportar el 12% de mis ingresos al sistema, entonces debo pagar $1.200.000 al sistema. ¿eso quiere decir que yo le pago todo ese dinero a mi EPS para que me asegure la prestación de los servicios de salud?

La respuesta es NO, ese dinero se va en su totalidad para el FOSYGA, y a la EPS solo llega el valor de la UPC de las personas afiliadas que si nos ponemos a ver en muchas ocasiones es un valor irrisorio teniendo en cuenta el nivel de cotización y el riesgo de contraer enfermedades de acuerdo a cada una de las etapas de la vida.

Uno de los principales problemas del sistema (duele decirlo) es el propio colombiano usuario del servicio de salud. Aquel que trabajando como independiente genera para si mismo ingresos de más de 7 u 8 cifras en su cuenta bancaria, pero aportan al sistema informando un ingreso base de cotización del salario mínimo. O peor aún, aquellos colombianos que recibiendo mensualmente en sus cuentas esas cifras estrafalarias y se encuentran afiliados al régimen subsidiado (si señores, no pagan absolutamente nada porque les subsidiamos los servicios de salud). Entre estos encontramos los trabajadores informales, zapateros, camioneros, conductores, pero así mismo están los dueños de esos negocios.

Ahora bien, no solo tenemos el tema económico. Nosotros los colombianos estamos acostumbrados a utilizar los sistemas sanitarios de manera inadecuada. Un claro ejemplo de esto es cuando vamos a los servicios de urgencias por una gripa, un malestar estomacal o peor aún a pedir una incapacidad porque tenemos guayabo o llegamos muy cansados de un viaje y no queremos ir a trabajar. Como bien lo dice el nombre del servicio, este debe ser utilizados para la urgencia, y llamamos urgencia a aquel evento de salud física o mental que pueda comprometer seriamente la vida. Por una gripa, una diarrea o un guayabo difícilmente vamos a morir, para esas dolencias por favor usemos los servicios de consulta externa.

Otro factor que desangra el sistema es la manía que tenemos de estar poniendo tutelas por todo y por nada.

¿Acaso no es la tutela un mecanismo que permite la protección de los derechos fundamentales consagrados en la Constitución?

Claro que sí, pero yo les hago una pregunta, ¿Cuándo una pareja tiene sus hijos, salen corriendo a los juzgados a entablar acciones de tutela para que las EPS se encarguen de darles a esos bebés los pañales, pañitos, cremas y demás que necesitan durante toda su primera infancia? No, en general son los padres de esas criaturas desamparadas quienes corren con los gastos de esos elementos que permitirán a esos bebés mantener una calidad de vida adecuada.

Si eso es así, ¿por qué motivo recargamos esos mismos gastos a las EPS cuando se trata de nuestros padres, abuelos y demás personas de la tercera edad?, ¿Acaso ellos ya no son responsabilidad de un núcleo familiar y es el estado quien debe responder por ellos?

El ejercicio de la tutela corrompió por completo el sistema de salud gracias a que los jueces poco y nada saben de medicina y por esa razón ceden en su gran mayoría a los deseos de los tutelantes haciendo que estos puedan llegar a exigir hasta que las EPS les den una mesada en dinero.

Por último pero no por eso menos importante, encontramos el “cáncer” más grande de nuestra sociedad, la corrupción.

Día tras día, en los noticieros locales y nacionales aparecen notas sobre la percepción del mal servicio ofrecido por las EPS y las clínicas en general. La corrupción no solo se ve en los bajos mandos donde se cobran medicamentos y procedimientos con valores más altos que los estipulados o por el recobro dos o más veces de procedimientos realizados o en el peor de los casos ni siquiera ordenados. La corrupción viene también desde las altas esferas del gobierno (ministerios y superintendencias) donde intervienen las instituciones para manejarlas a su antojo haciendo que estas pierdan completamente su autonomía financiera y administrativa lo que lleva a que los recursos asignados a los servicios de salud que son recursos públicos se pierdan a la mitad del camino.

En resumen mis queridos lectores, estos son a mi parecer los principales problemas que hacen que la percepción del sistema de salud sea tan precaria, como se puede llegar a evidenciar no es el sistema, es la sociedad colombiana la que no nos permite el progreso.

En Colombia "hecha la ley hecha la trampa" y "no sobrevive el más fuerte sino el más vivo sin importar por encima de cuántas vidas deba pasar.

jueves, 27 de septiembre de 2012

LA VIDA EN RED (FAMILIA – AMIGOS – TRABAJO)




Las redes sociales, el placer culposo de muchos internautas, culpables de que aplacemos temporalmente actividades de la cotidianidad “amor, ¿me puedes ayudar lavando los platos del almuerzo? ¡Claro mi vida, reviso mi Time Line y el Muro en Facebook y lo hago!” (Actividades que pueden prolongarse durante horas al punto de olvidar el favor que nos pidieron y posteriormente encontrar un lavaplatos rebosante de loza sucia) y principal causa de que la procrastinación (dejar para luego una actividad que puedo hacer ahora) sea el día a día de muchas personas.

El reciente auge de las redes sociales ha generado una migración masiva de información acerca de las personas hacia estas herramientas al punto de que hemos dejado expuesta hasta la información más íntima de nuestras vidas en este tipo de redes. Cuando se está haciendo el registro en algunas de estas herramientas llegamos a encontrar preguntas como ¿Consumes licor?, ¿Fumas? y lo que es peor, en algunas oportunidades preguntan hasta la frecuencia con que lo haces, acaso es qué ¿van a analizar si tengo algún tipo de adicción y van a buscar la forma de proporcionarme la ayuda necesaria? Esta migración masiva de información ha generado que en algunos momentos lleguemos a sentir una necesidad (algunas veces hasta incontrolables) de querer saber cómo se encuentran los demás y busquemos la forma de saber ¿Qué estás pensando? O ¿qué estás haciendo? Buscando de ésta manera una sensación de control sobre nuestro contexto que a la larga termina siendo falsa pues a pesar de que alguno de mis amigos esté pasando por algún momento difícil en su vida que puedo hacer yo para minimizar el impacto de lo sucedido o para ayudar a disminuir el dolor emocional por el que el afectado esté pasando si evidentemente no me ha contado nada personalmente.

El que las redes soliciten información de tipo muy personal viene un efecto implícito donde ya no estamos comentando algunas de nuestras necesidades y problemas con las personas adecuadas sino que estamos dejando que personas que no conocemos y no sabemos qué tipo de formación y  que clase de conocimientos poseen que les permitan orientarnos de manera adecuada sobre una u otra situación. Seguramente algunos lectores pensarán “está loco, esas cosas no pasan”, pero para evitarme críticas más adelante, les dejo algunos links donde pueden revisar por sus propios medios que lo que les digo es cierto:
· * ¿hola a todos tengo 12 años y me gustaria sacar musculos ayudenme que hago? http://es.answers.yahoo.com/question/index;_ylt=AgyEOmHckZah9gYgH6XaTgXdHXRG;_ylv=3?qid=20120927052043AAoGsBA
·      * ¿como distingo un dolor muscular en el abdomen superior a un dolor producido por algun organo interno? http://es.answers.yahoo.com/question/index;_ylt=AssIs_6j9TOEhTRGZ64tVWDdHXRG;_ylv=3?qid=20120927031731AA79Aem

Estos son solo algunos ejemplos de a lo que me refería con dirigir las necesidades de información hacia las personas equivocadas pero si usted estimado lector desea seguir revisando o le gustaría reírse un buen rato busque yahoo answers y la categoría salud.

Por otro lado, una situación que llega a ser a mi forma de ver bastante preocupante es esa búsqueda de dominio y control sobre la información que se presenta entre padres e hijos, unos por querer conocerlo todo y otros por querer ocultarlo. A los que se sientan afectados por esta dicotomía solo les puedo decir: Padres, si quieren realmente conocer a sus hijos, háganse amigos de ellos, uno le cuenta sus más íntimos secretos solo a sus mejores amigos; e Hijos, si no quieren que sus padres se lleguen a enterar de información que puede llegar a ser vergonzosa la solución es muy sencilla, NO LA PONGAN EN INTERNET. Lo ideal sería que los padres de familia pudiesen acceder a la información de sus hijos sin necesidad de contratar hackers que vulneren la seguridad de las cuentas de las redes sociales de sus hijos o de contratar detectives privados para saber exactamente qué es lo que les está afectando, sino que al interior de las familias reine la confianza y ello genere la seguridad de que lo que yo le digo a papá o mamá no va a ser malinterpretado por ellos y que si les cuento es porque realmente me nace hacerlo y no que todo lo que diga pueda ser usado después en mi contra, al fin y al cabo tengo derecho a guardar silencio.

Ahora bien, estas herramientas que nos permiten tan eficazmente estar conectados a nuestros seres queridos, han llevado a mi forma de ver, que parte de la comunicación que sostenemos con nuestros amigos, allegados y familiares se realice por estos mismos medios (si a usted no le pasa, siéntase agradecido), pues he visto con horror como las llamadas de felicitación por un cumpleaños se ha disminuido significativamente y han sido reemplazadas por mensajes de felicitación en su muro en Facebook (y esto si le tuvo que haber sucedido si frecuenta las redes sociales), algo tan personal como una felicitación se ha convertido en algo tan impersonal como dejar un mensaje en donde dejo mi mensaje en Facebook con la esperanza de que esa persona lo lea y entienda que aún siento cariño por él o ella (con toda seguridad lo leerá, muchos personajes se sienten más queridos entre más mensajes en Facebook encuentren).

Luego de darle tanto palo a las redes sociales, me siento en la obligación de mostrar sus bondades para evitar ser visto como un sectarista que se opone al auge de este tipo de herramientas, al contrario los que tienen la posibilidad de conocerme personalmente saben que soy un asiduo usuario de estas, es más hasta donde recuerdo tuve cuentas en MySpace, HI5 y mantengo activas Facebook y Twitter en donde comparto gran parte de mi tiempo libre y por qué no decirlo, también algunos momentos en la oficina.

Las redes sociales son herramientas supremamente útiles para retomar contacto con personas a las cuales por cuestiones de la vida se les había perdido por completo el rastro, para mantener contacto con compañeros de colegio y/o universidad; este apartado me parece bastante acertado pues he tenido la oportunidad de comprobarlo personalmente re-encontrarme con amigos de los que me aparté por varios años y retomar esas amistades de infancia que tanto bien le hicieron a mi personalidad y mi autoestima y también he podido mantener contacto con compañeros de colegio que en su momento llegue a considerar agresores pues no siempre recibía las mejores atenciones, pero hoy día no guardo más que agradecimiento pues con las experiencias que me hicieron vivir en esa etapa escolar ayudaron de forma profunda a formar el carácter que hoy me caracteriza. Estoy seguro de que cada uno revivirá algunos momentos que ejemplifiquen de mejor manera lo que aquí quiero explicar.

Otra de las grandes ventajas que llegan a tener las redes sociales es que nos sirven para conocer nuevas personas y compartir experiencias, de eso no quepa la menor duda, no todas las personas que rondan las redes sociales son asesinos seriales, violadores o depravados sexuales que buscan establecer algún tipo de contacto por medio de webcams (esto me parece lo más ridículo pues lo más satisfactorio de las relaciones sexuales es el contacto físico con la pareja y eso nadie lo puede poner en duda), y no dudo que esto pase, solo que en lo personal estoy más preocupado por que me caiga una maldición por no reenviar una cadena a 24673 contactos de e-mail en los 20 segundos siguientes a haberla recibido a verme inmerso en una situación de esas, para eso tomo mis precauciones. En lo personal he podido conocer a unas cuantas personas admirables que han aportado tanto a mi crecimiento personal como profesional de manera significativa, muchas veces brindando sus palabras de apoyo cuando fue necesario y en otras compartiendo experiencias y opiniones abriendo espacios de sano debate sin llegar nunca al irrespeto.

Así mismo otros usarán las redes sociales para crear contactos de negocios, para dar a conocer ideas de negocio o para promocionar su empresa entre sus contactos sin incurrir en costos muy altos. Sea cual sea el uso que le demos a las redes sociales estas seguirán siendo una parte importante de nuestras vidas, de nosotros depende el que esa importancia no se convierta en una necesidad. Usemos las redes sociales pero hagámoslo con responsabilidad (hasta si estamos buscando trabajo pueden ayudarnos o destruirnos, créanlo, muchos de sus futuros jefes entrarán a su Facebook buscando información que les permita conocerlos un poco mejor) y más importante aún enseñemos a nuestros hijos que no son un juguete, que la información allí contenida se convierte en algo de dominio público y si no existe control puede ser algo que les traerá problemas a futuro.

Soy consciente de que se me quedan muchas cosas por escribir, este tema es lo bastante largo como para dedicarle un capítulo de un libro, por ahora no quiero aburrirlos con más cantaleta. Si lo desean mis estimados lectores dejen sus comentarios aportando al tema pues estos son de gran ayuda y utilidad.

Después de casi 3 días escribiendo estas líneas puedo decir que he terminado, mi demora se debió a que de forma paralela a este ejercicio revisaba constantemente Facebook, buscaba enterarme de las últimas noticias mediante Twitter y debo aceptarlo, deje varios mensajes de cumpleaños y hasta felicitaciones por un matrimonio en el muro de algunos de mis contactos.

martes, 25 de septiembre de 2012

"Psicología Científica" vs "Psicología Cotidiana" -- Toda una guerra del centavo...



¿Será que la frase de la imagen es verdad? o ¿Será que una percepción errónea colectiva ha impedido el normal posicionamiento de la Psicología en la sociedad?



El fin de semana luego de salir de un turno bastante agotador, me sumergí en las redes sociales encontrándome con un debate bastante interesante y a la vez desalentador para todos aquellos que nos dedicamos al "negocio de la Psicología". Digo negocio porque varios twitteros se refirieron de esa manera a la profesión que elegí para desarrollar por el resto de mi vida, y no por eso me sentí ofendido ni humillado por sus palabras sino al contrario causaron en mi una curiosidad nunca antes vivida lo que me llevó a escribir estas líneas.

En varias oportunidades me he visto envuelto en discusiones en las cuales mi contraparte son personas que claramente no están ligadas a la psicología ni siquiera por el hecho de que en alguna oportunidad se hubiesen sentado a leer un artículo de aquellos de superación personal que aparecen en revistas como carrusel, los cuales generan una sensación de bienestar entre sus lectores pero así mismo traslada el debate a una realidad donde las personas del común tienen la creencia de saber más de Psicología que aquellos que dedicamos años y años de nuestras vidas al estudio del comportamiento humano.

En alguno de esos sanos debates me hice una pregunta que luego de una profunda reflexión no causó más que risa para mi mismo. ¿Para qué estudié psicología y para que adelanto un postgrado si el vecino dice saber más que yo?. Algo completamente hilarante; que hubiesen pensado mis mentores, mis compañeros de estudio y muchos aquellos que dedicaron su vida laboral a modificar el pensamiento, los comportamientos o a que sus pacientes aprendiesen a vivir con traumas y trastornos (sea cual sea el enfoque), generando así bienestar una sensación de bienestar en sus consultantes.

Las verdaderas preguntas a responder serían más bien ¿por qué el vecino, el pastor de la iglesia o el tendero consideran saber más de Psicología que aquellos que nos dedicamos al estudio del comportamiento humano?¿será que dentro de su ignorancia (porqué todos ignoramos algo) consideran a la Psicología como palabrería sin sentido?¿O será que la Psicología como ciencia no se ha preocupado por desligarse de la cotidianidad y no ha buscado la forma de generar su propio lenguaje técnico que permita dar un paso más para alejarse del cotidiano y pensar así en una barrera entre la ciencia y la palabrería?

Cualquier persona tiene una definición desde su propia experiencia de constructos como “Calidad de Vida, Autoestima, Ansiedad o Depresión” (por citar solo algunos ejemplos) y al revisar la literatura nos encontramos con la misma problemática, cuantos autores revisemos así mismo podremos llegar a encontrar definiciones varias y todas ellas válidas para explicar estos y otros constructos que son propios de la Psicología pero a la vez son de dominio público.

Hace un tiempo, fui contactado por un medio de comunicación televisivo en el cual pidieron mi opinión acerca de la condición degenerativa que atraviesa el ganador del premio nobel de literatura Gabriel García Márquez; en esta oportunidad me pidieron explicar a los televidentes que es la “demencia senil” para lo cual me puse a la tarea de revisar literatura y solicitar explicación fisiológica a una profesional en medicina. Al preguntar a la médica acerca de lo que es la “demencia senil” su respuesta fue una sonora carcajada explicándome que ese término no existe por la sencilla razón de que si la demencia senil fuera verdad, todas las personas llegaríamos a vivir esa condición (algo escabroso, ¿no creen?), pero como a la luz de la evidencia no todas las personas que llegan a la etapa senil sufren de algún tipo de demencia la medicina concluyó que la “demencia senil” no existe, y lo que si se presenta es la demencia vascular que consiste en una serie de microinfartos en la corteza prefrontal del cerebro lo cual produce toda la sintomatología de lo que comúnmente se conoce como demencia senil (tal cual esa fue la explicación que yo di en la entrevista). Este es un claro ejemplo de cómo se puede llegar a desprender la ciencia del conocimiento común sin llegar a perder ese lado humano que la debe caracterizar para no generar jerarquizaciones muy grandes en el conocimiento.

Si la Psicología logra desligarse de alguna manera de que las personas del común utilicen términos propios de la ciencia para explicar algunos fenómenos sin contar con el conocimiento suficiente y necesario para llevar a cabo esas explicaciones se habrá dado un paso gigantesco en el posicionamiento de la Psicología en la sociedad logrando así que la percepción de palabrería sea olvidada y la Psicología cobre el valor que realmente tiene.

En lo personal considero que aunque la tarea no es fácil no se le puede seguir dando largas a este asunto y se debe trasladar el debate a los ambientes académicos, pues pienso que es esta la manera de encontrar avances significativos y de que la que la psicología deje de ser vista para atender a los locos y permita una acción más temprana y eficaz; todos los directamente involucrados debemos poner nuestro granito de arena para lograr este objetivo.

Esta es solo mi percepción de un punto al que considero no se le ha dado la atención suficiente pero que a la larga nos puede dar unos frutos bastante buenos para el desarrollo de la Psicología.

@Catarsisp: Definitivamente, en nombre de lo "psicológico" se dicen muchas pendejadas en su afán de explicar sobre lo que no se sabe.