¿Será que la frase de la imagen es verdad? o ¿Será que una percepción errónea colectiva ha impedido el normal posicionamiento de la Psicología en la sociedad?
El fin de semana luego de salir
de un turno bastante agotador, me sumergí en las redes sociales encontrándome
con un debate bastante interesante y a la vez desalentador para todos aquellos
que nos dedicamos al "negocio de la Psicología". Digo negocio porque varios twitteros se refirieron de esa manera a la profesión
que elegí para desarrollar por el resto de mi vida, y no por eso me sentí
ofendido ni humillado por sus palabras sino al contrario causaron en mi una
curiosidad nunca antes vivida lo que me llevó a escribir estas líneas.
En varias oportunidades me he
visto envuelto en discusiones en las cuales mi contraparte son personas que claramente
no están ligadas a la psicología ni siquiera por el hecho de que en alguna
oportunidad se hubiesen sentado a leer un artículo de aquellos de superación
personal que aparecen en revistas como carrusel, los cuales generan una
sensación de bienestar entre sus lectores pero así mismo traslada el debate a
una realidad donde las personas del común tienen la creencia de saber más de Psicología que aquellos que dedicamos años y años de nuestras vidas al estudio
del comportamiento humano.
En alguno de esos sanos debates
me hice una pregunta que luego de una profunda reflexión no causó más que risa
para mi mismo. ¿Para qué estudié psicología y para que adelanto un postgrado si
el vecino dice saber más que yo?. Algo completamente hilarante; que hubiesen
pensado mis mentores, mis compañeros de estudio y muchos aquellos que dedicaron
su vida laboral a modificar el pensamiento, los comportamientos o a que sus
pacientes aprendiesen a vivir con traumas y trastornos (sea cual sea el
enfoque), generando así bienestar una sensación de bienestar en sus
consultantes.
Las verdaderas preguntas a
responder serían más bien ¿por qué el vecino, el pastor de la iglesia o el tendero
consideran saber más de Psicología que aquellos que nos dedicamos al estudio
del comportamiento humano?¿será que dentro de su ignorancia (porqué todos
ignoramos algo) consideran a la Psicología como palabrería sin sentido?¿O será
que la Psicología como ciencia no se ha preocupado por desligarse de la
cotidianidad y no ha buscado la forma de generar su propio lenguaje técnico que
permita dar un paso más para alejarse del cotidiano y pensar así en una barrera entre la ciencia
y la palabrería?
Cualquier persona tiene una
definición desde su propia experiencia de constructos como “Calidad de Vida,
Autoestima, Ansiedad o Depresión” (por citar solo algunos ejemplos) y al revisar la literatura nos encontramos
con la misma problemática, cuantos autores revisemos así mismo podremos llegar
a encontrar definiciones varias y todas ellas válidas para explicar estos y
otros constructos que son propios de la Psicología pero a la vez son de dominio
público.
Hace un tiempo, fui contactado
por un medio de comunicación televisivo en el cual pidieron mi opinión acerca
de la condición degenerativa que atraviesa el ganador del premio nobel de
literatura Gabriel García Márquez; en esta oportunidad me pidieron explicar a
los televidentes que es la “demencia senil” para lo cual me puse a la tarea de revisar
literatura y solicitar explicación fisiológica a una profesional en medicina.
Al preguntar a la médica acerca de lo que es la “demencia senil” su respuesta
fue una sonora carcajada explicándome que ese término no existe por la sencilla
razón de que si la demencia senil fuera verdad, todas las personas llegaríamos
a vivir esa condición (algo escabroso, ¿no creen?), pero como a la luz de la
evidencia no todas las personas que llegan a la etapa senil sufren de algún
tipo de demencia la medicina concluyó que la “demencia senil” no existe, y lo
que si se presenta es la demencia vascular que consiste en una serie de
microinfartos en la corteza prefrontal del cerebro lo cual produce toda la
sintomatología de lo que comúnmente se conoce como demencia senil (tal cual esa
fue la explicación que yo di en la entrevista). Este es un claro ejemplo de
cómo se puede llegar a desprender la ciencia del conocimiento común sin llegar
a perder ese lado humano que la debe caracterizar para no generar
jerarquizaciones muy grandes en el conocimiento.
Si la Psicología logra desligarse
de alguna manera de que las personas del común utilicen términos propios de la
ciencia para explicar algunos fenómenos sin contar con el conocimiento
suficiente y necesario para llevar a cabo esas explicaciones se habrá dado un
paso gigantesco en el posicionamiento de la Psicología en la sociedad logrando
así que la percepción de palabrería sea olvidada y la Psicología cobre el valor que
realmente tiene.
En lo personal considero que
aunque la tarea no es fácil no se le puede seguir dando largas a este asunto y
se debe trasladar el debate a los ambientes académicos, pues pienso que es esta
la manera de encontrar avances significativos y de que la que la psicología
deje de ser vista para atender a los locos y permita una acción más temprana y
eficaz; todos los directamente involucrados debemos poner nuestro granito de
arena para lograr este objetivo.
Esta es solo mi percepción de un
punto al que considero no se le ha dado la atención suficiente pero que a la
larga nos puede dar unos frutos bastante buenos para el desarrollo de la Psicología.
@Catarsisp: Definitivamente, en nombre de lo "psicológico" se dicen muchas pendejadas en su afán de explicar sobre lo que no se sabe.

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